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shakuhashi

El olor de la felicidad

El olor de la felicidad

De vez en cuando la cosas inanimadas (¿inanimadas significa sin alma?) te tocan el hombro. Entonces te vuelves y las miras a los ojos, y te quedas callado, chiquitito, con los ojos muy abiertos, espectante.

Ahora me pasa con mucha frecuencia. Por ejemplo si al atardecer hay nubes, el show que montan cambiando de colores, me gusta. Es muy tópico pero es que me encanta. O si llueve... me parece un espectáculo donde el planeta se luce cambiando de ropajes, y de colores, y de olores. O los árboles, casi todos me fascinan. O cuando paseo por las tardes con Marga (las tardes que paseo) y vamos por el campo de alrededor de casa y no se oye nada, nada de nada. También me sorprenden mucho las sombras de las plantas que se ven algunas tardes proyectadas en la pared del salón, cuando el sol casi se ha puesto, porque parece que bailan. Y me sorprenden siempre las olas, y su canción peremne, sean como sean, y me gusta mucho, claro, mirar el fuego.

Eso solo por hablar de las cosas. Con los bichos prefiero no empezar... por ejemplo... me puedo pasar horas mirando planear una cigueña... Y ya paro, que si siguiera por ese camino entonces el nivel de cursilería llegaría a cotas completamente insoportables.

...

 

Me pasaba de niño con el viento.

Especialmente si era una brisa cálida.

Iba al colegio, tapado hasta las orejas (cuando yo era niño hacía más frio que ahora, me parece), arresío, y, sin avisar, un algo invisible me acariciaba los carrillos helados, y me los entonaba. Recuerdo que entonces me paraba y saboreaba ese regalo.

Yo entonces no sabía que lo hacía, solo lo hacía, Y no le ponía palabras, no lo vebalizaba, ni se me pasaba por las mientes la poesía de la brisa, ni nada parecido, y en realidad no sabía que muchísimos años después, en mi casa, paseando por el jardín, al mundo le dio por confluir en un punto mágico, y de repente me atacó con violencia toda la nostalgia del universo... ocurrió que al mismo tiempo me asaltó a traición una brisa templada, y me aferró en las entretelas el aroma de todos los jazmines de la historia. Y ocurrió que me acordé, que supe, como si me pasara en ese momento, lo que me ocurría de niño con las brisas.

Y me acordé, sin querer acordarme, de aquello tan lejano que sentía sin saber que lo sentía, de aquello que me encantaba sin ser consciente de lo mucho que me gustaba. Se me vino de un solo buche toda la ambrosía, toda la malvasía, toda la mistela de la verdadera patria del hombre, que es la niñez.

...... 

Una remota semana santa, andando con mi novia por la calle Doña María Coronel en un segundo concreto nos quedamos parados los dos. Es una calle del centro de Sevilla, al lado de san Pedro, muy especial porque está cuajaita de naranjos, y ese año además rebosaba de azahares. Fue curioso porque sin ponernos de acuerdo dejamos de andar, debajo de un naranjito que parecía nevado, y los dos comentamos algo parecido a huele como cuando yo era chico. Es un recuerdo que a punto de cumplir las bodas de plata comentamos de vez en cuando, sobre todo si pasamos por esa calle, en primavera, y volvemos a oler azahares.

A mi me pasan cositas parecidas con otras dos flores, con los nardos (¡Dios de mi vida, cómo huele una vara de nardo!) y en los calurosísimos veranos de mi pueblo, con las damas de noche.

En casa al aroma de cualquiera de esas flores les solemos llamar el olor de la felicidad.

El miércoles cayó una tromba en mi casa. Imagino que en el resto del mundo también, pero no me importa el resto del mundo. Me preocupa que esa agua me tiró al suelo todos los jazmines de mi porche. Todos.

Tampoco hay ya nardos, ni habrán azahares hasta marzo, ni dama de noche hasta julio.

La tierra anda preñada de olores, el café recien molido, las calles después de la lluvia, el pino de la entrada, los libros cuando los estrenas, los lápices, las gomas de nata Milán...

pero ninguno es el olor de la felicidad.

Llegará la navidad con su tristeza y sus castañas asadas, y pasará, dejándonos agotados, y entonces sabremos que la primavera está ahí a la vuelta. Y se me llenará, por fin, otra vez, el porche de jazmines. Otra vez.

...

Pero queda mucho....

21 comentarios

toi -

Grazie tanto, carísima Peeble

Peeble -

ay, hay que ver lo inspirados que están algunos...
estos días "asín" -perdonarme pero estas influencias sureñas se pegan horrores- de otoñales, con esas nubes antracitas y esos rayos que consiguen hacerse un hueco para caer verticales en el mar ...ese medio arco iris sobre el agua...
esas carreteras acharoladas al anochecer...cómo te dejan el plexo solar,
pero nada como leeros para alzar un poco el ánimo y sonreir,
y sino con mi gato mosquetero de cuello y calcetines blancos, cuando se estira panzarriba para que le acaricie...este senior hay que ver lo que sabe
saludos gatunos de la rolling peeble

toi y lluvia -

Temblaba su voz
entre las ramas del manzano.

Silbaba entre los cañizos
cosas que uno anda cantando

y nos pilló la noche conversando

de atardeceres
y de soledades...
De andar y andar
buscando verdades
para encontrar
siempre otra pregunta
ir y venir
y no llegar nunca...

Corazón de plumas pa que pierdes el tiempo,
conversando con la noche y con el viento

como textraño

toi -

muy bueno eso de que los mozos huelen a la enredadera que usan para alcanzar a sus amadas, Reailia....
Al Yorcluni ese lo voy a rapar, como ose meterse con mis amigas
es un cagao en el fondo, en cuanto le plantas cara se viene abajo, pero no es mal chaval. Ya en la facu había que atarlo corto, pero no era malo.
Os lo presento cuando queráis.

Reailia -

Creo que lo que tu llamas Damas de Noche debe ser lo que en Galicia se llama Galán de Noche: flores blancas plantas trepadoras y que sólo huelen de noche con un olor dulce y penetrante??

Cuando era muy pequeña, pensaba que ese era el oler los chicos que iban a ver a sus novias de noche y a escondidas. Al crecer aprendí que los novios que vienen por la noche a la ventana huelen a Galan de Noche y a Jazmín y a Nardos y a Lilas, todo depende de la enredadera por la que suban.

lluvia -

Temblaba su voz
entre las ramas del manzano.

Silbaba entre los cañizos
cosas que uno anda cantando

y nos pilló la noche conversando

de atardeceres
y de soledades...
De andar y andar
buscando verdades
para encontrar
siempre otra pregunta
ir y venir
y no llegar nunca...

Irene -

Driver, te ha quedado estupendooo!, y parece que a Bastet le ha gustado. Pero no te quites mérito que tò es tuyo. La única palabra que yo inventé es “descamontable” (descapotable+desmontable) por lo del coche de Clooney, las otras las sacamos de tus apuntes de baretos, y cuánto he aprendido. Gracias miles, dear friend.

Por lo de mi infarto no preocuparos que era sólo un suponer, y mi familia y yo nos hemos jartao hoy también de calentitos, pero no tan “calentitos” (pues por aquí por la mañana hace ya frío) como Bastet , que a ella le ha entrào esta mañana por la puerta un radiador biológico de última generación...

Bastet ya me contarás... Ah, está muy bien que Clooney diga que eres exigentessssss, está perfecto. Buen domingo!!!

PD para Clooney: Cuida bien a la gata o te mando a los niños con un tambor rociero

La gata -

:))

Cuando te vea te voy a dar...¡hasta un beso!.

Esperamos con impaciencia el del Mediterráneo. Por el Mediterraneo, y por que es pa mi TSA, que la quiero un poquillo más que ti.

Talué

Driver for Clooney -

¡Eh, tú, yanqui!, cuidanos a la gata, que en este blog es mu quería.
Que como te pases, Reailia sabe cual es tu dirección de yanquilandia.
Bueno.., a preparar el del próximo domingo para TSA, quel jefe me tié asfixiao, con la lista de los 300

El Mediterráneo y la esencia de la vida.
¡Casi ná!
¡Qué fácil es dar órdenes, jefe!

Adió.

George Clooney for Driver and Irene -

Estimado Sr. Driver, me place comunicarle que Bastet se ha reido con su cuento un montón, aunque lamenta no poder comunicarselo personalmente pués está aún recuperándose del zamorrazo que se ha pegado está mañana cuando al abrir su puerta, me encontró a mi, con un papelón de calentitos.

Voy a ver si le preparo ahora un zumito de naranja también, que ya sabe usté que ella es muy exigentesssssssss.

Y luego ya veremos...

Me dice desde la habitación que el jonigualquer lo paga ella, por supuesto. Y que si quiere un Cardhu, po que también.

Atentamente. Cloony, como era conocido en la facu, en los tiempos del Toi.

Para la colaboradora Irene: Que Bastet te llamará en unos dias, para lo del cafelito pendiente, en cuanto se recupere de este zamorrazo, y de unos cuantos más.

Salú, en andalú.

Driver &Irene asociates for la gata Bastet -

Siguiendo las instrucciones que mi jefe, el Sr. Toi, especifica de forma precisa en el contrato literario suscrito, paso a cumplir con el cuento dominical del día de hoy, domingo 28 de octubre del año de Nuestro Señor, dos mil siete.
Antes de nada, agradecer a mi jefe el me deje “rodarme” como contador de cuentos en ésta su bitácora; tal vez, cuando llegue al relato 300, si todavía tengo contrato en vigor, me pueda acercar un poco, al nivel alcanzado por su hijo. Y agradecerle su infinita generosidad.
Y a Bastet decirle que perdone las formas tan toscas de este currante de la tecla, pero como ella bien sabe, mi nivel de formación es confuso y escaso. El que se disculpará por torpón será siempre el camionero, no la gata.


Bueno, como ya me he quedado a gusto, comienza la tontería, digo el cuento.

………………………………………………………………………………….

Es para mi una satisfacción contar con la eficaz ayuda de mi socia y colaboradora, la señora Irene, que armada con el diccionario de la Real Academia, el siempre oportuno María Moliner, y varios asesores lingüísticos más que nos hemos buscado en los bares próximos, vamos a ver si entre todos no metemos mucho la gamba, la quisquilla o el langostino; siendo los tres muy ricos con cervecita, un domingo como hoy.

“LA INSOPORTABLE LEVEDAD DE SER GEORGE CLOONEY”

Mis queridas admiradoras, os saludo desde Los Angeles, yanquilandia, donde se ubican es estos momentos mis huesitos.
El motivo de la presente es agradeceros de corazón, vuestro sincero afán por localizar mi móvil. Pero mi vida, de verdad, es un infierno, y me resulta imposible dároslo.
Me explico.
Como bien sabéis, estoy como un queso. Pero la cosa no tiene ningún misterio, 40 horas de gimnasio a la semana y un equipo de doce esteticistas, hacen milagros.
Encima me han impuesto como”marca de producto”, este peinadito con raya de primera comunión, que a mí, personalmente me fastidia bastante.
Mi oficio es fácil, una peli cada seis meses, y a vivir, que son dos días.
Manejo viruta, money, pasta gansa o como lo llaméis por allí, de forma espectacular. Aunque llegara a los noventa, no me da tiempo a fundir los mortadelos que me endoso con cada película.

Y entonces, ¿por qué siento que mi vida es un infierno?.

Pues es muy fácil. Os pongo unos ejemplos.

Primera dificultad. Es domingo, quiero ir con una amiga a bailar, llamo, es un suponer, a Bastet, le digo:”Hola, te vienes a bailar?”, ella me contesta, “Y tú, ¿quién eres”, y yo le digo la verdad: “Soy George Clooney”, y ella sufre una impresión tan fuerte, que se pega un zamorrazo contra la mesa del comedor. El resto os lo podéis imaginar, denuncias, abogados, molestias…. ¡Y yo que sólo quería ir a bailar con una amiga!.

Segunda dificultad. Estoy tan tranquilo en la cocina, me apetece una tortilla,¡una simple tortilla!, como me he quedado sin huevos, me bajo, es un suponer, al Mercadona. Intento aparcar. Sale un coche con Irene&Famili. Me dejan hueco. Aparco. Salgo y voy a darles las gracias. En cuanto Irene me ve con mi traje de Armani recién planchado, mis Reiban personalizadas y mi cuerpo Danone; ¡zás!, a la Irene la da un infarto, y yo hecho polvo para el resto de mis días por haber destrozado una familia honrá, y ¡sólo porque me apetecía una simple tortilla!.

En fin, tengo guita para aburrir. Pero no puedo comprar lo que más importa.

Envidio, por ejemplo, a Irene y Bastet. Ellas se pueden llamar por teléfono libremente, sus comunicaciones no están controladas por el “chou visnes”éste, que lo maneja todo aquí en California, pueden ir al Mercadona juntas y reírse un rato, tomarse una cervecita o un cafelito, hablar de libros, poesía, cine, fotografía……,pasear por su pueblo.

¡Dios mío, ellas pueden ser amigas!.

Y yo, aquí, podrío de millones, y más sólo que la una. Rodeado de gente interesada y malencará.
¡Cómo os envidio, chicas!
Hacerme un favor: disfrutar de la vida por mí, que de momento y hasta que no sea capaz de librarme de estas caenas, me tengo que conformar con mi insoportable levedad.

La insoportable levedad “del” ser.
………………………………….
Con mi guita, no puedo comprar vuestra alegría. Ni vuestra amistad.

¡Vosotras- ustedes sí que sois ricas!. Y encima para mi desgracia, ¡debéis de estarlo también!

Atentamente. George Clooney para Irene & Bastet, con cariño.

P.D.1de Driver; ahora que me acuerdo, que el que tengo es el móvil de Alejandro Sanz, que jugábamos de pequeños juntos al futbolín, aquí en Madrid. En nuestro barrio.
Moratalaz. El nano le llamábamos. Ese sí que sí.

P.D.2 de Driver. ¡Menúo descubrimiento de socia literata que me he mercao, la Irene!
Ella armada con dos diccionarios, que la gata exigentesssss con la adjetivación y la sustantivación.
Toas mis dudas me las ha resuelto la socia.
Ejemplo 1: “Irene, quiero decir negocio”; y ella va y me corrige “chou visnes”.
Ejemplo 2: “Irene, quiero decir teléfono móvil; y ella va y apunta “movileta”. Que es una mezcla de teléfono móvil y bicicleta. Lo que tiene su lógica, pues el móvil es un teléfono con capacidad de movimiento, como la bicicleta.
Pero donde ha estado bordá , ha sido con la frase:
“George Clooney acercó su belluda mano a los pechos de la señora”
Y va la Irene y puntualiza.
“El mozo, acercó su zarpa al entreteto”
¡Dios, mi socia es capaz de inventarse palabras!

¡Entreteto!, todavía me río con su capacidad inventiva.

Como todos seáis como la Irene, yo me cambio de curro, y me voy pa Sevilla.
¡Cuánto jarte!

Irene -

Hermosa entrada, Toi.

"...aromas que conforman recuerdos." Me encanta. Qué gran imagen, cuánto evoca...

toi -

qué hermosas letras, y que bien juntadas... creo que lo que conforman se les llaman palabras, pero a mi me parecen más imágenes que representan aromas.
Y aromas que juntos conforman recuerdos.

A Marga se le llenó el alma de agradecimiento hacia ese bedel de la Real Academia que habla asín de su vástago... gracias a todos.

Laco desde el Tartaro -

“Huelo a animal que sólo yo conozco
desfallecido sobre el terciopelo
huelo a dibujo de niño fatal
a eternidad que nadie buscaría.
Huelo a cuando es ya tarde para todo.”

-Roque Dalton-

...pero también huele a petardos, a puchero, y va holiendo ya a nómina...

Bastet for TSA -

Mi Teresiña.
Mi infancia huele a jazmines también.
Porque mi abuela, cada una de las mañanas, bajaba al patio, tomaba un ramillete y lo colocaba con un par de horquillas y, con mucho esmero y mucho arte, en su moño blanco.
Taaaan blanco.
Como blanca era su tez. Taaaan blanca. Y taaan tersa.

Y andaba así, un poco torpe, pero en el fondo rauda, mi abuela.

Mi infancia huele también a música.

A música sobretodo.
A música y a hermanos, a hermanos mayores.

A Hilario Camacho huele mi infancia.
Y a George Harrison.
Y a Pablo Milanés.
Y a Aute.

Y a Mar.
A por el Mar, que ya se adivina.

Un Mar, el Mar de Málaga.
Un Mar Mediterraneo.

Puñetero Otoño.

TSA a Anónimo -

Magnífica elección de música para el contenido "Anónimo".
Superior!!!!!

TSA -

Para mi el olor a jazmines es el olor de mi infancia,osea, que pudiera decirse que el de la felicidad,pués me siento afortunada por la infancia que tuve.Vivía en el centro de Madrid, pero mi casa, tenía una terraza (más bien una larga galería) que daba a un patio inmenso dónde había árboles,todo tipo de plantas y sobre todo jazmines.Allí jugaba con mis hermanos desde la primavera hasta que empezaba el frío y había que meterse dentro de casa.
En el patio del colegio
alrededor del sauce llorón que tanto me gustaba se encontraban los jazmines.
Cuando huelo alguno en flor, solo tengo que cerrar los ojos para recordar lo que era ser plenamente feliz.
Preciosa entrada Toi, preciosa de verdad.Algún día me prestarás la foto?.

Junkídriko. -

Toi, te digo:

"A veces es mejor guardar silencio y dejar que hable el Otoño." - Calvin

Junkídriko. -

Madre del amor hermoso.

Acabareís por conmoverme, todos vosotros. Por favor contened vuestras lenguas, pues me basta un leve asentimiento de aprobación para seguir disfrutando de la escritura y de mis lectores.

Gracias digo a todos y a cada uno.

Aunque seaís unos desageraos tos.

Anonimo -

Una canción para no dejarse marchitar ni por el otoño, ni por las palabras machitas.

Bendito sea, mi Sr. Harrison.
Con cariño.
http://www.youtube.com/watch?v=ABIHB1uJKQY

El aroma de las letras marchitas -


Mi querida Señora Marga, no tengo el gusto de conocerla, pero como usted sale en la lista que el Señor Toi, mi jefe, me ha remitido, pues eso, que hoy le ha tocado a usted. Por cierto, es la única que sale en la interminable lista, caligrafiada con una letra antigua, de redondilla, con las curvitas muy bien trazadas.

Soy el conserje de La Real Academia de la Lengua. Mi trabajo consiste en guardar los abrigos de los señores académicos, recoger paquetes y avisos, atender el teléfono y cosas por el estilo.

Estoy a puntito de jubilarme; esa edad en la que has visto tantas cosas, que sabes ya más de la cuenta.

El caso es, mi señora, que al final del día me toca barrer la sala donde se suelen reunir los académicos. No vea la cantidad de tropos, metáforas, pareados y neologismos, que estos señores se dejan tirados por el suelo.

De tanto barrer letras marchitas, al final, algo se me queda; y sabe el diablo más por viejo que por diablo.

La cuestión está, mi señora, que me es muy grato comunicarle que su hijo Javier está que se sale del pergamino.

Me explico. Después de tantos años, he aprendido a distinguir la paja del grano. Hay aficionados a la escritura, por ejemplo el Driver, que manejan las palabras con buena intención, pero al final conducen un rebaño de ovejas por mitad del campo, algunas se pierden, otras se van a beber agua al río, en fin, aficionadillos.

El caso de su hijo es diferente. El muchacho ordena las palabras y los ritmos, transmite las ideas de forma ordenada, puntúa bien, es pulcro y elegante, en fin, que me ha llamado la atención. Le auguro un futuro espléndido.

Mi más sincera enhorabuena a usted y a su esposo. Es fácil imaginarse que detrás de un cordero que vale, hay unos pastores que hicieron bien su trabajo.

Yo por mi parte, voy a seguir barriendo, que aquí, en la Academia, me han dejado el suelo perdido.

Perdido de letras marchitas.

Atentamente. Driver a sus pies, mi señora.